Padres para ponerse de pie

Hay padres para ponerse de pie; padres y madres, ¡por supuesto! Es la experiencia que vivo muchas veces a lo largo de un año escolar: cuando imparto charlas para familias, en cursos, cuando me consultáis a través del correo… y principalmente, en el trabajo diario que desarrollo en un colegio de Infantil y Primaria como orientador: hay padres para ponerse de pie.

Padres para ponerse de pie

En Familia y Cole, hago un esfuerzo enorme por no “premiar” con la atención de mis renglones a los ejemplos negativos, ya sean de familias, educadores, responsables, profesionales… ya habéis visto que no siempre lo consigo.

Hoy, una vez terminadas las clases me animo a escribir y compartir esta reflexión dedicada a padres realmente ejemplares… ya sé que no son muchos probablemente, pero sí los suficientes para merecer este pequeño homenaje que ahora comparto contigo.

Homenaje a padres para ponerse de pie

Como orientador tengo el privilegio y la responsabilidad de poder entrar en la vida de muchas familias, de sus sentimientos, miedos, preocupaciones, alegrías. De una manera especial, con aquellas con hijos con necesidades educativas especiales, porque son con las que más contacto mantengo. No sé si mis colegas orientadores sois conscientes de esta suerte y responsabilidad.

La relación con las familias, también en ocasiones, es complicada, tensa y hasta desagradable, pero afortunadamente estas experiencias son las menos. La mayoría de las veces, la relación suele ser de confianza y de colaboración.

Este curso tampoco ha sido una excepción. Como en años anteriores, he tenido la suerte de relacionarme con padres para ponerse de pie, en diferentes contextos: el trabajo diario de orientador, los cursos, las charlas, el correo electrónico… Me gustaría poder escribir vuestros nombres en esta entrada, pero no quiero ni que se me olvide ninguno (sois muchos) y quiero además respetar vuestra intimidad. Pero muchos de los que leáis la entrada os deberíais sentir identificados y pensar… “esto lo dirá por mí“.

Comparto contigo, algunas de sus actitudes y comportamientos, y sobre todo, qué efecto provocan en las personas que trabajamos con ellos.

Su testimonio

Al comentar lo que hacen o dejan de hacer estas familias, siempre me quedaré corto…  Ya aludí a algunos comportamientos en otra entrada que titule “quisiera que supieras”

Lo que hacéis es entrega total por vuestros hijos, dedicación casi exclusiva: los lleváis, los traéis, no solo ponéis en práctica las pautas… las mejoráis y perfeccionáis como verdaderos pedagogos… no dejáis de pensar en ellos: en su presente… y en su futuro.

Nos os veo que os deis por vencidos, que os toméis un respiro, que bajéis los brazos, que os conforméis, que tiréis la toalla, que levantéis el pie del acelerador, que cambiéis a un piñón de la bicicleta más cómodo…  Hace unos días comentaba con una de vosotras que yo en agosto iba a desconectar… la mirada me decía: “Tú podrás desconectar… yo no voy a hacerlo”. Sois padres para ponerse de pie.

Veo que algunos, habéis tenido que hacer renuncias importantes: a vuestros proyectos, en algunos casos a vuestros trabajos y casi siempre habéis tenido que renunciar a vuestros sueños

Estos padres, estas familias, no tienen reparo en gastos, en buscar, en aprender, en preguntar… Algunos habéis kilómetros para estar en un curso, en una charla y preguntarme personalmente. Otros habéis escrito, habéis sido osados, sin conocerme de pedir ayuda, orientaciones, pautas…

Qué provocan

Estos padres son para ponerse de pie. Son siempre un desafío a nuestra actuación como educadores. Personalmente, me hacen sentir un auténtico enano, alguien muy pequeñito frente a personas muy, muy grandes.

Nos enseñan valores: los valores se muestran en actos y comportamientos, no en parrafadas y discursos vacíos; y estas familias nos enseñan y recuerdan algunos valores: entrega, dedicación, incondicionalidad, superación

Nos hacen sentir una gran responsabilidad, (de responder) de saber que en muchos aspectos están en nuestras manos y confían en nosotros. Estos padres nos motivan, nos comprometen y no nos dejan bajar los brazos: uno siente vergüenza de sentirse cansado… indignado, de sus propias quejas y protestas, cuando escucha vuestros testimonios, lo que hacéis, estos padres para ponerse de pie.

Creo que estos padres, dan verdadero sentido también a nuestro trabajo y dedicación… ese que muchas veces pensamos que nadie ve y que nadie valora… son los que nos animan a seguir estudiando, aprendiendo, enseñando.

Os quiero dar las gracias por vuestro testimonio, vuestro ejemplo, vuestro carácter:  a veces las palabras se quedan cortas, por eso, yo también me pongo de pie ante vosotros.

Jesús Jarque García

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One comment on “Padres para ponerse de pie

  • Hola. me gustó mucho leer tu homenaje a esos padres con los que tratas durante el curso escolar y que no nos pueden dejar indiferentes. Su lucha, su trabajo por y para sus hijos es admirable… no se rinden ni se cansan nunca o por lo menos no lo expresas cuando se quedan sin fuerzas o sin salidas para seguir luchando por sus hijos… son admirables y desde tu blog también los aplaudo porque ellos sí saben valorar lo que es importante en la vida y no hay duda que su prioridad son sus hijos dejando de laso sus propias vidas, como bien señalas tu… seguimos en contacto

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