Este curso voy a tener un alumno con necesidades especiales

Este curso voy a tener un alumno con necesidades especiales. No sé exactamente qué le ocurre, pero como tutora, quiero atenderlo lo mejor posible. ¿Qué pasos debo dar al principio? ¿Qué debo hacer? Estoy un poco agobiada”.

Si has llegado a esta entrada, es muy posible que estés en una situación parecida a la de esta tutora. Por eso aquí encontrarás orientaciones para afrontar esta situación.

Artículo de Jesús Jarque titulado voy a tener un alumno con necesidades especiales

¿Qué debo hacer si voy a tener un alumno con necesidades especiales?

Si te encuentras en estas circunstancias te propongo una serie de medidas que debes seguir para poder abordar adecuadamente esta situación. Estas son las medidas que te propongo:

  1. Identificar al alumno.
  2. Hablar con el tutor anterior.
  3. Hablar con los especialistas de apoyo y el orientador.
  4. Leer los informes disponibles del alumno.
  5. Informarse sobre las dificultades o trastorno asociado.
  6. Entrevista con la familia.
  7. Introducir algunas medidas educativas desde el principio.
  8. Realizar una evaluación inicial.
  9. Programar la intervención.
  10. Coordinación entre los profesores.
  11. Elaborar, adaptar o encontrar material si fuera necesario.

Es posible que no puedas llevar a cabo las 11 medidas desde el principio. Pero de todas formas, te las presento y ofrezco, para que puedas ir incorporando todas las que puedas, según tu situación y las características del niño o niña con necesidades que tengas en tu clase.

1. Identificar al alumno

Lo primero es saber que tienes un alumno con necesidades educativas. Aunque pueda parecer obvio, no es la primera vez que transcurre un trimestre hasta que el profesor descubre o se entera que tenía un alumno con necesidades en su grupo.

2. Hablar con el tutor anterior

La medida más efectiva sin duda es hablar con el último tutor o tutora que haya tenido el alumno. Porque es la persona que mejor lo conoce y que te va a ofrecer la información más práctica.

Es tan sencillo como reunirte antes de comenzar las clases con él y hacerle algunas preguntas clave:

  • Cómo es el niño o niña, qué le ocurre.
  • Qué nivel curricular tiene en términos prácticos: qué es capaz de hacer.
  • Qué funciona con él, qué ha dado resultado con ese alumno.
  • Qué debería evitar con él.
  • Qué compañeros le pueden ayudar.
  • Dónde sentarlo y con quién.
  • Qué adaptaciones puede necesitar.
  • Cómo es la familia de colaboradora y que es importante tener en cuenta con ella.
  • Qué otros especialistas intervienen con él fuera del centro.

3. Hablar con los especialistas de apoyo y el orientador

Al igual que con el tutor, es interesante hablar con los especialistas de apoyo que hayan atendido al alumno en el curso anterior: el especialista de Pedagogía Terapéutica, (PT), el especialista de Audición y Lenguaje, el Auxiliar Técnico Educativo…

Ellos pueden aportar información sobre las mismas cuestiones que planteamos al tutor. Pero también sobre las actividades que más le motivan, lo que da más resultado con él o el nivel curricular que presenta.

Si es posible y el orientador tiene disponibilidad, también es conveniente hablar con él y realizarle las mismas preguntas clave que al tutor.

Además, él es el profesional clave que te asesorará a la hora de planificar la intervención.   

4. Leer los informes del alumno

Si voy a tener un alumno con necesidades educativas especiales, una medida imprescindible es leer los informes disponibles del alumno.

Se trata de acudir a su expediente y revisar lo que hay. En primer lugar, debe haber un informe de evaluación psicopedagógica y o un Dictamen de Escolarización. Estos son los informes clave desde el punto de vista escolar.

En ellos aparece a qué problema o trastorno están asociadas sus necesidades educativas, y deberían estar especificadas las medidas educativas previstas y a tener en cuenta para su adaptación curricular, si es que la precisa.

Pero además de los informes psicopedagógicos, puede haber otros informes que es conveniente leer: informes médicos o de otros profesionales, como logopedas, psicólogos, etc.

También suele ser muy clarificador, las observaciones que los tutores anteriores han ido dejando en los informes de final de etapa o de curso. Suelen ser no más de dos renglones, pero que sintetizan muy bien la situación del alumno en ese momento.

5. Informarse sobre las dificultades o trastorno asociado

Si un alumno presenta TDAH, o Trastorno Específico del Lenguaje, TEL, o cualquier otra dificultad, es conveniente tener una primera idea básica de en qué consisten esos problemas.

Aunque no se trata de ser un experto en el tema, sí al menos, de tener conocimiento de en qué consiste el trastorno, cómo se manifiesta y cuáles son las medidas básicas de intervención en un aula.

«No se trata de ser un experto, pero sí de tener un conocimiento básico del trastorno que el niño pueda presentar»

Para ello, te aconsejo leer alguna de las guías para educadores que existen sobre casi todos los trastornos que nos encontramos en la escuela. Suelen ser documentos breves y que van al grano.

En Familia y Cole, encuentras un apartado de guías sobre trastornos que te puede ayudar.

6. Entrevistarse con la familia

Debes mantener una entrevista con la familia cuanto antes. Sin embargo, esta entrevista debería realizarse cuando ya has realizado la mayoría de pasos anteriores.

En esa entrevista debes comentar con la familia que ya conoces el caso y que has leído los informes disponibles y te has informado sobre el trastorno que presenta.

Es bueno que le hagas esta pregunta clave a la familia: “contadme, cómo es vuestro hijo.

Al igual que le preguntas a los profesionales que ya conocen al niño, pregúntale a la familia qué medidas han funcionado con su hijo hasta ahora, en el cole y en casa.

También debes preguntarles qué especialistas tratan al niño fuera del colegio y si toma algún medicamento para sus dificultades.

«Pregúntale a la familia qué medidas han funcionado con su hijo»

Finalmente, es bueno que le preguntes sobre las expectativas que como padres tienen respecto al colegio, y a este curso escolar.

7. Introducir algunas medidas desde el principio

Una vez que se ha recopilado información y cuando las clases ya comienzan, es conveniente que adoptes algunas medidas desde el principio.

Por ejemplo, si voy a tener un alumno con necesidades especiales asociadas al espectro autista y con él funciona bien disponer de un panel o agenda informativa, es conveniente que, desde el primer día, o cuanto antes, lo tengas preparado y lo uses.

Si con otro niño es necesario adaptarle los exámenes, procurar adaptárselos desde el principio.

8. Evaluación inicial

En casi todos los centros, al principio de curso, se realiza una evaluación inicial de los alumnos.

Esta evaluación, que también la realizan los que presentan necesidades especiales, te va a dar la información más actualizada del nivel desde el que parte tu alumno.

Debería ser una evaluación muy funcional: saber lo que es capaz de hacer, y por dónde debería seguir la enseñanza.

Por ejemplo, un resultado de la evaluación podría ser el siguiente:

  • Continuar la numeración a partir de 30.
  • Sumas sin llevadas.
  • Lectura y escritura de palabras sencillas.

9. Programar la intervención

Con toda la información recopilada, el siguiente paso si voy a tener un alumno con necesidades especiales es programar su intervención.

En todas las comunidades hay que elaborar un documento oficial que recoge esa programación de la intervención. Ese documento tiene diferentes denominaciones: el documento de adaptación curricular, el plan de trabajo…

En muchos casos, el documento oficial es poco funcional. Lo ideal sería que ese documento fuera una hoja de ruta del trabajo a seguir con ese alumno. Un documento fácil de elaborar y que se pueda consultar de un vistazo.

Como quiera que sea, se trata de programar cómo va a ser la intervención con ese alumno durante el trimestre.

10. Coordinación entre los profesores

El paso más complicado, pero también el más necesario es establecer una buena coordinación entre los profesionales que van a intervenir con el alumno con necesidades especiales.

Algunas pautas de coordinación pueden ser:

  • Dividir el trabajo de intervención: en qué se va a centrar el especialista de PT, el AL y el tutor.
  • Tener la referencia del trabajo del aula. Esto en realidad es más sencillo de lo que parece: si en el aula del alumno están trabajando el tema de las frutas, lo ideal es que en las sesiones de los especialistas (PT y AL) trabajen ese mismo vocabulario en la medida de lo posible. De esta forma seremos más redundantes en el trabajo.
  • Informar al resto del equipo docente. Es poco efectivo que el tutor conozca la realidad del alumno con necesidades especiales, pero que el maestro de Educación Física, de Inglés o el de Música no lo sepa. Antes de finalizar el mes de septiembre, o en la primera semana de octubre como muy tarde, se debería mantener una reunión todo el equipo docente para conocer la realidad del niño con necesidades y las pautas y medidas comunes que todos deben de llevar a cabo.  

11. Elaborar, adaptar o encontrar material si fuera necesario

Finalmente, en muchos casos hay que preparar material específico para ese alumno. Es una tarea que requiere tiempo y que, desgraciadamente no se puede abordar en los primeros días, debido a la carga de trabajo urgente que hay que resolver en esos primeros días.

En todo caso, es algo que no hay que olvidar: pueden ser fichas específicas de refuerzo, material manipulativo o un material curricular que se seleccione para ese alumno.

Recopilando, si voy a tener un alumno con necesidades especiales

A lo largo de esta entrada, he tratado de explicar 11 medidas que deberías llevar a cabo desde el principio de curso hasta la primera semana de octubre, aproximadamente si voy a tener un alumno con necesidades especiales.

No son fáciles de llevar a cabo, pero tampoco son excesivamente complicadas: requieren tiempo y determinación.

En todo caso, cuantas más medidas se apliquen, más nos acercaremos a dar una respuesta educativa más ajustada a las necesidades de ese alumno.

Te las recuerdo, estas son las 11 medidas:

Medidas que propone Jesús Jarque si voy a tener un alumno con necesidades especiales

Es posible que en vuestro centro queráis utilizar estas medidas como documento de trabajo o que mejoréis esta propuesta. En muchos casos, os puede servir como un material de asesoramiento.

Por eso, he pensado prepararla como un documento PDF que puedas descargar e imprimr. Tan solo tienes que hacer clic en el siguiente botón.

Solo te pido, que como documento de trabajo respetes la autoría.

Documento de Jesús Jarque sobre las medidas si voy a tener un alumno con necesidades especiales

Espero que estas medidas que te propongo te ayuden en tu labor educativa.

Jesús Jarque García

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