El otro éxito educativo

En este artículo te voy a hablar de otro éxito educativo. Un éxito medido con diferentes criterios, que no aparece ni en informes ni en memorándum.

Generalmente el éxito educativo se expresa en términos de resultados, de excelencia educativa, de certificación de calidad,… Es el éxito que aparece en los informes, clasificaciones internacionales y sistemas de evaluación. Es un éxito educativo que sirve como modelo y referencia para los demás.

Existe otro éxito educativo, artículo de Jesús Jarque

No critico ese enfoque del éxito, pero en este artículo, te quiero hablar de otro éxito educativo.

Existe otro éxito educativo

Como decía en la cabecera, existe otro éxito educativo. Es un éxito invisible. Rara vez aparece en las estadísticas o informes. Sobre este otro éxito educativo no existen ranking, ni clasificaciones. Tampoco existen placas, ni sellos ni certificaciones que el centro educativo pueda colocar o exhibir.

De qué estamos hablando

Como ya sabes, trabajo desde hace años como orientador en un colegio público de Educación Infantil y Primaria y ese otro éxito educativo se refiere a los logros que consiguen los alumnos con necesidades especiales, sin hacer grandes distinciones entre ACNEAE o ACNEE.

Es algo que experimento cada año en mi propio centro y que este año, no quería dejar de comentar.

En algunos casos, el otro éxito educativo se refiere al hecho de que alumnos con necesidades especiales consigan los objetivos, avanzar cursos e incluso concluir las etapas de Infantil y Primaria. En ocasiones, lo logran obteniendo mejores resultados que sus iguales sin dificultades.

En otros casos, el otro éxito educativo consiste pequeños pasos… pero grandes logros.

Me refiero a alumnos con problemas graves como suele ser el trastorno específico del lenguaje (TEL) los trastornos del espectro del autismo (TEA) la discapacidad intelectual, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)  o el Trastorno de Aprendizaje No Verbal (TANV) entre otros.

Pero además, estos alumnos lo están logrando en situaciones normalizadas, junto con sus compañeros, en el aula ordinaria. Sí, cuentan con adaptaciones y algunos apoyos, siempre insuficientes y muy pocos medios.

El otro éxito educativo

Que un alumno con TDAH, por ejemplo, termine con un buen nivel la etapa de Primaria, no aparecerá nunca en unas estadísticas de éxito educativo, ni de excelencia, pero para sus padres, para el propio alumno y sus profesores lo es.

Que un niño que comienza la etapa de Educación Infantil gravemente afectado, logre en tres años concluir la etapa, pasar a Primaria y lo haga consiguiendo muchos de los objetivos básicos de Infantil, es otro ejemplo de que hay otro éxito educativo. Así lo reconocen las familias, los otros niños, sus profesores y otras personas que han mantenido contacto con ese alumno.

O que un alumno comience a comunicarse con su maestra o con sus compañeros, también lo es. Y así podría ir recordando cada uno de los casos e historias que han sucedido durante este curso o en cursos anteriores.

Que alumnos con graves dificultades personales, con trastornos importantes, logren normalizarse en el centro educativo y conseguir esos objetivos mínimos, es sin duda otro éxito educativo, aunque no aparezca reflejado en ningún sitio.

Las claves del otro éxito educativo

No hemos podido investigar en profundidad cuáles son las claves de ese otro éxito educativo: no tenemos tiempo para dedicarnos a esa labor. Pero de manera intuitiva y estoy seguro que de manera acertada, creo que las claves son las siguientes:

Detección precoz y atención temprana

La primera clave de ese otro éxito educativo ha sido la detección precoz y la atención temprana. Todos los casos que he nombrado, y los que tengo en la cabeza fueron casos detectados de manera temprana: la gran mayoría entre los 2 y 3 años y el resto, antes de los 5 años.

Menos mal que no hicimos caso a esas sentencias temerarias:

  • Todavía es pequeño, vamos a esperar a ver si mejora.
  • El TDAH no se puede detectar hasta los 7 años.
  • No habla… pues ya hablará, hubo uno que habló a los 12 años.
  • El TDAH no existe.

Esa fue la clave: que se detectó tempranamente. Si hubiera detectado esos casos con más edad, si los padres y educadores hubiéramos esperado a ver qué ocurría, el resultado no hubiera sido el mismo.

Pero a la vez que se hizo una detección precoz, se realizó una intervención temprana: los padres, el colegio, los centros de atención temprana, los especialistas externos…

Implicación de las familias

La segunda clave de ese otro éxito escolar, es la implicación de las familias. En todos los casos de éxito de niños con serias dificultades las familias están implicadas. Implicarse significa:

  • Aceptar el problema, con dolor, con angustia y con preocupación… pero aceptan que hay un problema al que hay que hacer frente. Negar la realidad, engañarse y engañarnos diciendo que el niño hace, lo que en realidad no hace, solo empeora las cosas.
  • Se implicaron en llevar a cabo las pautas que les hemos venido indicando: no hicieron la guerra por su cuenta. Siguieron las indicaciones de los profesionales de la escuela o de otros servicios… y en algunos casos, esas pautas e indicaciones, las supieron mejorar.
  • Confianza en los profesionales. Igualmente las familias han sabido confiar en nuestras indicaciones. Han confiado en nuestra preparación y experiencia.

Implicación de los profesores

Desgraciadamente no contamos con los recursos suficientes para atender al alumnado con dificultades. Hablar de integración e inclusión es muy bonito desde un cómodo despacho o desde una cátedra muy alejada del aula. Pero a la hora de la verdad, integrar e incluir a un niño con graves necesidades, con muy pocos recursos y en un aula con más de 25 alumnos, eso es otra cosa.

Y ese otro éxito educativo, también se consigue gracias a la implicación de los profesores, de los profesores de aula, día a día.

No solo de los profesores especializados, como son el PT o el AL, hablo sobre todo, del tutor o tutora de aula.

Esos son los que finalmente consiguen dar una respuesta más o menos adecuada a ese alumnado. Los que lo atienden cada día, los que orientan a diario a las familias, los que prueban, los que ensayan, animan, motivan, exigen…

Otros profesionales

Finalmente, cuando otros profesionales también intervienen de una manera más o menos coordinada. Hablo de profesionales del ámbito sanitario y también del ámbito clínico.

Este otro éxito ocurre en muchos centros

El logro de este otro éxito educativo, lo vengo observando en el colegio en el que trabajo desde hace varios años. Pero no es algo exclusivo de nuestro colegio.

Al cabo de un año escolar, a través de los cursos que imparto, suelo entrar en contacto con unos mil profesores y profesionales de toda España. Y la realidad es que este fenómeno ocurre en muchos centros educativos, en muchos más de lo que pensamos.

Concluyendo sobre el otro éxito educativo

Tan solo quería reflexionar y recordar que hay otro éxito educativo. El éxito que se logra cuando los alumnos con graves dificultades y necesidades educativas, logran avanzar en el sistema educativo, conseguir los objetivos de los cursos, pasar de etapa… y en otros casos, dar pequeños pasos… pero grandes logros.

Ese otro éxito educativo habla de la calidad del sistema educativo y habla, para mí especialmente, de la calidad profesional y humana del profesorado.

La figura del profesor en España es maltratada con mucha frecuencia. Este otro éxito educativo, tampoco se le reconoce, cuando además se logra, con insuficientes recursos y con ratios en las aulas muy elevadas.

Es una pena que este éxito no se reconozca, no se plasme y no se haga visible. Yo al menos, lo he querido poner de manifiesto con esta entrada. Ya sabes, cuando oigas hablar de éxito escolar, recuerda que existe otro éxito educativo.

Jesús Jarque García

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6 comments on “El otro éxito educativo

  • José Antonio Bedmar Redondo says:

    Genial el artículo. Tengo las mismas vivencias fuera y dentro del aula. Ver como consiguen levantar poco a poco el vuelo y como te lo agradecen con esas miradas llenas se confianza buscando siempre la aceptación de sus maestros. Y esos abrazos sinceros entregados sin medida llenos de tanto cariño. Esa sonrisa al conseguir sus pequeñas metas, no tienen precio.
    Gracias por el artículo.

    Reply
  • excelente comentario, tengo en mi aula niños no auditivo, con deficit atencionl, con autismo severo y soy profesora de aula común, ha sido una experiencia enriquecedora pero siento la ausencia de directivos que desde la distancia se hacen los desentendido de lo que ocurre y de las necesidades mínimas para lograr …..pasos.

    Reply
  • Enhorabuena por el artículo, pone sobre la mesa un tema especialmente importante que se da en todos los colegios y que desgraciadamente no recibe todos los recursos que serían necesarios, y a pesar de eso, la calidad humana y profesional de los docentes hace que esos pequeños logros que comentas, sean avances gigantes en el aprendizaje de esos pequeños. ¡Gran trabajo!

    Reply

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